Empecé desde cero, con alguna que otra noción básica de hiragana y katakana. Mi objetivo era poder comprender, sin filtros, todas esas historias que tanto me gustaban y a las que solo podía tener acceso en japonés.
Durante el aprendizaje, entendí que el idioma era indivisible de la cultura del país. Profundizar en la gramática, vocabulario o cualquier otro aspecto era sinónimo de ahondar en las raíces de un lugar que, desde pequeño, me había fascinado. Así pues, ya no se trataba únicamente de disfrutar de la sonoridad del idioma y la estética de las series que me gustaban, sino de algo que requería mayor implicación.
En este sentido, las clases con la profesora Noriko han sido de gran ayuda. Como persona no solo criada en Japón, sino interesada en los entresijos de la cultura y las posibles diferencias, en este caso, con España, ha colaborado para poner en perspectiva la importancia de un enfoque adecuado para el aprendizaje de un idioma bonito por sí mismo, pero también indispensable a la hora de un acercamiento con el Japón real.
A nivel práctico, esto se traduce en consecuciones de NŌKEN de distintos niveles, ejercicios para mejorar la capacidad de redacción o pruebas de traducción, por poner algunos ejemplos. En estas clases, tendrás libertad para encontrar tu propio camino en el mundo del idioma japonés.